El origen de los signos

A pesar de la larga historia que tienen las Matemáticas, los signos que utilizamos para representar las operaciones, son relativamente recientes.

Los signos de la suma (+) y de la resta (-) se emplearon por primera vez en un libro de aritmética comercial del año 1489 (¡3 años antes de que Colón llegase a América!), escrito por Johann Widman.

El signo de igual (=) lo invento Robert Recorde, en 1557. inspirándose en los signos que designaban el exceso y el defecto en los libros de contabilidad.

Los signos de la multiplicación (x) y de la división (:) fueron utilizados por primera vez en 1657, por William Oughtred.

Antes de aparecer estos signos, se empleaban palabras o sus abreviaturas. Por ejemplo, para la suma, se usaba la palabra latina plus y para la resta, la palabra minus, también latina.

12 plus 7           16 minus 5

Con el paso del tiempo, en vez de poner la palabra entera (plus o minus), se empezó a poner la inicial (p o m)

12 p 7                  16 m 5

La escritura apresurada e irregular de estas dos letras acabó por convertirlas en una cruz (+) y una raya horizontal (-).