4. Las ventanas

La ejecución de un programa o aplicación se produce siempre en una ventana. Cada vez que se hace clic sobre un icono se ejecuta un programa dentro de una ventana que Windows abre automáticamente. Si se ejecutan dos aplicaciones diferentes Windows abrirá ventanas diferentes para cada una de ellas y atiende al mantenimiento de las dos. Es evidente que si el número de ventanas abiertas crece el rendimiento del sistema disminuye porque tiene que repartir su capacidad de proceso entre ellas, incluso puede llegar a colapsarse. Por lo tanto es bueno cerrar aquellas ventanas que ya no se necesiten.

Haga clic sobre
para abrir una ventana que sirve para acceder a las unidades del sistema.

En la figura se muestran los elementos notables de una ventana.



Observe en primer lugar la barra de título, donde puede ver el nombre de la ventana.

Haga clic sobre el icono de la esquina superior izquierda para obtener el menú de control de la ventana. Mediante ese menú se puede cerrar, mover etc. Estas operaciones del menú de control se suelen hacer de forma diferente, pero Windows siempre proporciona varias formas de hacer una maniobra determinada. Pruebe las opciones del menú de control para familiarizarse con ellas.

Observe ahora los botones de control de la esquina superior derecha de la ventana.

  1. El botón cerrar cierra la ventana. El icono es una X como indicando que se rompe o se liquida la ventana.
  2. El botón minimizar que manda la ventana a la barra de tareas. En este caso la ventana sigue operativa, pero en la barra de tareas y sigue consumiendo recursos del sistema. Las aplicaciones que se encuentran minimizadas en la barra de tareas están abiertas y listas para que pueda usarlas sin más que hacer clic sobre el botón de la aplicación en la barra de tareas. Recuerde que no es bueno tener muchas aplicaciones funcionando simultáneamente porque disminuye el rendimiento del sistema.
  3. El botón restaurar/maximizar reduce el tamaño de la ventana y el botón pasa a convertirse en el botón maximizar que permite poner de nuevo la ventana a pantalla completa. Otra forma muy eficaz de conseguir los mismos resultados que con los botones restaurar /maximizar es hacer doble clic sobre la barra de título de la ventana, sin duda es la forma más rápida de hacer estas operaciones.


Observe ahora la línea de menú que contiene opciones que se despliegan haciendo clic sobre ellas para mostrar las cosas que se pueden hacer con la ventana o con la aplicación correspondiente.

La barra de herramientas, que aparece debajo de la línea de menú, proporciona botones para ejecutar aquellas acciones que son de uso más frecuente. Aunque esas opciones suelen estar también en la línea de menú, la barra de herramientas proporciona un acceso más rápido.

Observe que la ventana se divide en dos paneles. En el de la izquierda puede ver opciones útiles que proporcionan un acceso inmediato a operaciones frecuentes. En el panel de la derecha puede ver el contenido de la ventana.

Si ha entrado a través de verá las unidades de almacenamiento del sistema y algunas carpetas útiles.

Por último debe fijar su atención en la barra de deslizamiento que aparece en el lateral o en la parte inferior cuando el contenido desborda a la ventana y no cabe en ella. Con esa barra puede desplazarse por la ventana.

Siempre que no tenga la ventana a pantalla completa puede cambiar el tamaño. Para ello pasee el puntero del ratón por el borde de la ventana hasta que se convierta en una doble flecha. Vertical
si pasea el puntero por los bordes horizontales, inclinado si lo pasea por las esquinas y horizontal si lo pasea por los bordes verticales. En ese momento puede pinchar y arrastrar para cambiar el tamaño de la ventana.

La ventana la puede cambiar de posición dentro de la pantalla si pincha en la barra de título y arrastra a la nueva posición.
Por último comentaremos el papel del botón escritorio
que aparece en la barra de tareas si tiene activada la barra de herramientas de inicio rápido. Si no la tiene activada lo puede conseguir haciendo clic con el botón derecho del ratón sobre la barra de herramientas para tener el menú contextual, después haga clic sobre barras de herramientas seguido de clic en Inicio rápido. El botón escritorio manda todas las ventanas abiertas a la barra de tareas y un segundo clic restaura la situación de partida, es decir abre las ventanas que tuviera abiertas. Es una forma rápida de ver el escritorio o de restaurar la situación de las ventanas.