La
ejecución de un programa o aplicación se produce siempre en una
ventana. Cada vez que se hace clic sobre un icono se ejecuta un programa dentro
de una ventana que Windows abre automáticamente. Si se ejecutan dos aplicaciones
diferentes Windows abrirá una ventana diferente para cada una de ellas
y atiende al mantenimiento de las dos. Es evidente que si el número de
ventanas abiertas crece, el rendimiento del sistema disminuye porque tiene que
repartir su capacidad de proceso entre ellas, incluso puede llegar a colapsarse.
Por lo tanto es bueno cerrar aquellas ventanas que ya no se necesiten.
Haga clic sobre la opción
del botón Iniciar
para abrir una ventana que sirve para acceder a las unidades del sistema (MiPc
en Wndows XP). En la figura se muestran los elementos notables de una ventana.
Observe en primer lugar la barra de título, donde puede ver el nombre de la ventana. Haga clic sobre el icono o área de la esquina superior izquierda para obtener el menú de control de la ventana. Mediante ese menú se puede cerrar, mover etc. Estas operaciones del menú de control se suelen hacer de forma diferente, pero Windows siempre proporciona varias formas de hacer una maniobra determinada. Pruebe las opciones del menú de control para familiarizarse con ellas.
Observe ahora los botones de control de la esquina superior derecha de la
ventana. El botón cerrar
cierra la ventana. El icono es una X como indicando que se rompe o se liquida
la ventana. El botón minimizar
que manda la ventana a la barra de tareas. En este caso la ventana sigue operativa,
pero en la barra de tareas y sigue consumiendo recursos del sistema. Las aplicaciones
que se encuentran minimizadas en la barra de tareas están abiertas y
listas para que pueda usarlas sin más que hacer clic sobre el botón
de la aplicación. Recuerde que no es bueno tener muchas aplicaciones
funcionando simultáneamente porque disminuye el rendimiento del sistema.
El botón restaurar/maximizar
/
: El botón restaurar
reduce el tamaño de la ventana y el botón pasa a convertirse en
el botón maximizar
que permite poner de nuevo la ventana a pantalla completa. Otra forma muy eficaz
de conseguir los mismos resultados que con los botones restaurar /maximizar
es hacer doble clic sobre la barra de título de la ventana, sin duda
es la forma más rápida de hacer estas operaciones.
Observe la línea de menús que contiene botones y botones desplegables
que se despliegan haciendo clic sobre la flechita
que
acompaña al botón para mostrar las diferentes opciones.
Observe que la ventana se divide en dos paneles. El de la izquierda actúa
como panel de navegación de vínculos favoritos para tener un acceso
inmediato a operaciones frecuentes. En el panel de la derecha puede ver el contenido
de la ventana. Si ha entrado a través de
>
verá
las unidades de almacenamiento del sistema.
Por último debe fijar su atención en la barra de deslizamiento que aparece en el lateral o en la parte inferior cuando el contenido desborda a la ventana y no cabe en ella. Con esa barra puede desplazarse por la ventana.
Siempre que no tenga la ventana a pantalla completa puede cambiar el tamaño.
Para ello pasee el puntero por el borde de la ventana hasta que el puntero del
ratón se convierta en una doble flecha vertical
si pasea el puntero por los bordes horizontales, inclinado
si lo pasea
por las esquinas y horizontal
si lo pasea por los bordes verticales. En ese momento puede pinchar y arrastrar
para cambiar el tamaño de la ventana.
La ventana la puede cambiar de posición dentro de la pantalla si pincha en la barra de título y arrastra a la nueva posición.
En la barra de tareas, si tiene activada la barra de acceso rápido,
tiene dos botones interesantes: el botón escritorio
y el botón Cambiar de ventana
.
Si no tiene activada la barra de herramientas de acceso rápido haga clic
con el botón derecho del ratón sobre la barra de tareas para tener
el menú contextual, después haga clic sobre barras de herramientas
seguido de clic en Inicio rápido.
El botón escritorio
manda todas las ventanas abiertas a la barra de tareas y un segundo clic restaura
la situación de partida, es decir abre las ventanas que tuviera abiertas.
Es una forma rápida de ver el escritorio o de restaurar la situación
de sus ventanas.
En
cuanto al botón Cambiar de ventana
se utiliza para tener una imagen en 3D de la ventana abiertas. Si hace clic
sobre cualquiera de ellas la coloca a pantalla completa.
Con la tecla de Windows
pulsada puede dar toques a la tecla tabulador
para cambiar rápidamente entre ventanas abiertas mientras ve las ventanas
en 3D. También puede conmutar entre ventanas abiertas si mantiene pulsada
la tecla Alt y da
toques a la tecla tabulador
pero en este caso verá la conmutación en una imagen plana.