Digitalización

Digitalizar es convertir una señal de audio o de vídeo en una secuencia de números, de tal forma, que sea posible recuperar la señala original a partir de esa secuencia numérica. Para ello se diseñan circuitos electrónicos que con una determinada frecuencia, toman fotografías o muestras de la señal de vídeo o de sonido para convertirlas en números que después se almacenan en soportes digitales como el DVD, el CD o el disco duro de un ordenador.
Para recuperar la señal original es necesario hacer el proceso inverso al del muestreo, es decir, convertir los números almacenados en una señal eléctrica que convenientemente filtrada reproduzca la señal original. La calidad de dichos filtros es determinante para eliminar ruido de fondo y obtener una señal de calidad.
El siguiente esquema puede ser aclaratorio. En la gráfica de la izquierda se representa la señal sonora original o analógica. El eje OX indica tiempo y el OY intensidad de la señal sonora. En el gráfico de la derecha se indican en amarillo, las muestras tomadas. Observe que los números obtenidos se corresponden con los valores de las muestras que indica el eje vertical OY. En el ejemplo se han tomado 12 muestras de la señal analógica.

En todo el proceso tenemos grandes posibilidades de manipular el sonido y obtener resultados espectaculares.
Parámetros del muestreo
Un parámetro importante es la frecuencia de muestreo que es el número de mediciones que se realizan por segundo. La unidad de frecuencia se llama Hertzio. 1 Hertzio es 1 medición por segundo. Cuanto mayor sea esta frecuencia o muestras tomadas, más parecido será el resultado obtenido al sonido original.
El teorema de Nyquist demuestra que la reconstrucción exacta de una señal a partir de sus muestras, es matemáticamente posible si la señal está limitada en su ancho de banda y la tasa de muestreo es superior al doble de ese ancho de banda. Dicho de otro modo, la información completa de la señal analógica original está descrita por la serie total de muestras que resultaron del proceso de muestreo siempre que la frecuencia de muestreo supere el doble del ancho de banda de la señal original. En ese caso, no hay nada de la evolución de la señal entre muestras, que no esté perfectamente definido por la serie total de muestras.
Puesto que el oído humano es capaz de detectar sonidos en el rango de 20 a 20.000 Hertzios, aproximadamente, se ha elegido como frecuencia de muestreo más adecuada, la de 44100 Hz, es decir, aproximadamente el doble de la frecuencia más aguda que podemos escuchar.
Si deseamos digitalizar señales audibles, no es necesario alcanzar esas frecuencias de muestreo, ya que ni las voces ni los instrumentos acústicos producen frecuencias relevantes por encima de los 10 Khz, aproximadamente (de hecho, muchos sistemas cortan todas aquellas frecuencias por encima de dicho límite). Así pues, en muchos casos se puede utilizar una frecuencia de 32 Khz, o incluso de 22 Khz.
Si reducimos la frecuencia de muestreo, podemos apreciar que el sonido es menos nítido, más apagado, porque perdemos frecuencias agudas.
El otro parámetro importante es la resolución. Este parámetro hace referencia a la exactitud de las medidas efectuadas. Se mide en bits: si la resolución es de 8 bits tenemos 28 = 256 niveles numéricos posibles. Si ampliamos a 16 bits, cada medida puede estar en un rango de 0 a 216 = 65.535. Como se ve, la precisión en este último caso es mucho mayor.

Uno de los parámetros fundamentales para medir la calidad de un equipo Hi-fi es la llamada relación señal-ruido (S/N), medida en decibelios. Una pletina de cassette alcanza unos 50-60 db, y un reproductor de discos compactos llega a los 90 db. Con 8 bits se consiguen 54 db, y con 16 bits unos 92 db.
Los discos compactos graban la música con una frecuencia de muestreo de 44,1 Khz, y una resolución de 16 bits (2 bytes) valores que ofrecen una calidad de sonido realmente buena.
Es curioso comprobar cómo el ojo es más fácil de engañar que el oído: para dar sensación de movimiento, el cine y la televisión usan una frecuencia de entre 24 y 30 fotogramas por segundo, mientras que la música necesita 44.100 Hz.

¿Cuantos bytes se necesitan para almacenar música digitalizada?

Depende de la calidad de la grabación. Si es calidad CD, se graban por pista y por minuto 44.100 muestras/seg x 2 bytes por muestra x 60 seg= 5.292.000 bytes, es decir, 5,04 MBytes, como es sonido estéreo se graban dos pistas, así que son 10 Mbytes por minuto aproximadamente, lo que suma unos 40 Mb para una canción de 4 minutos. Si utilizamos una compresión mp3 esa cantidad se divide por 12 aproximadamente, es decir unos 3 MBytes por canción.