Autor: Enrique Alhama Amador

El color

En una ocasión, observando como pintaban un coche en un taller, me preguntaba sobre la gran cantidad de colores que debían tener almacenados. Entonces pregunté: ¿qué hace usted con la pintura sobrante de ese color? El señor me respondió que no tenía pintura sobrante; que él usaba sólo tres colores para obtener el color que necesitaba y que le decía a la máquina mediante números, la cantidad de rojo, verde y azul necesaria. Utilizar un número para decir la cantidad de color es lo que entendemos por digitalización del color.

Si iluminamos una pantalla con tres radiaciones lumínicas roja, verde y azul, la corteza visual del cerebro interpretará que la escena se ilumina con blanco. Este principio se llama el de la mezcla aditiva o principio de la tricromía.

Si proyectamos los tres focos de forma que se solapen parcialmente veremos hasta siete zonas de diferente color. De esta forma con tres luces de la misma potencia podemos obtener hasta siete sensaciones distintas en la retina. Esto demuestra que el color aditivo sólo existe en el mundo de los sentidos. Cambiando la potencia de cada radiación podemos obtener una gran cantidad de colores.

La pantalla del ordenador está recubierta de granos de tres fósforos diferentes. Estos granos forman pequeñas tríadas que se iluminan produciendo rojo, verde y azul cuando reciben el impacto de un chorro de partículas eléctricas. Regulando la potencia del impacto de cada rayo se obtiene una combinación diferente que da lugar a un color.

Cuando los puntos están muy próximos en el espacio o próximos en el tiempo, el poder de resolución de la retina es incapaz de separar las radiaciones y se produce en la corteza visual del cerebro las sensaciones o parámetros psíquicos que provienen de la mezcla aditiva de las tres radiaciones.

La pantalla por lo tanto se compone de puntos llamados pixels. Cada pixel está formado por una tríada de granos de fósforo de un tamaño suficientemente pequeño y que está por debajo del poder de resolución del ojo. Los granos de la tríada se iluminan rojo, verde y azul. La diferente iluminación de cada grano produce en la corteza visual la sensación que da origen al color.

La tarjeta gráfica es la encargada de guardar esas combinaciones que se almacenan en forma de bytes en una memoria de la propia tarjeta. Se encarga también de refrescar continuamente la imagen en la memoria y de controlar la potencia de los impactos sobre las tríadas de fósforo para producir la cantidad apropiada de rojo, verde y azul. En la figura puede ver el color morado con la cantidad de rojo, verde y azul necesaria. Al utilizar un byte por color, el número que podemos usar para cada color debe estar comprendido en tre 0 y 255.

Con 1 byte = 8 bits, se consiguen 28 = 256 combinaciones o colores diferentes, con 2 bytes = 16 bits, 216=65536 colores diferentes, con 3 bytes = 24 bits y 224 (casi 17 millones) colores. Con 32 bits se tienen más de 4000 millones de colores, exactamente 232 combinaciones diferentes. A partir de 24 bits se considera color verdadero puesto que es más de lo que nuestro ojo puede distinguir.

En la imagen de la izquierda puede ver una tarjeta de video AGP, y a la derecha, el conector RGB (Red, Green, Blue), de 15 pines, para la pantalla del ordenador. También se llaman conectores VGA (Video Graphics Array). Sin embargo la forma universal de llamar a este tipo de conector es HD15 (Hight Density).

El color lo verá expresado, en la pantalla de configuración del escritorio de Windows, como número de colores posibles o números de bits que maneja la tarjeta gráfica. Si seleccionamos colores de 32 bits en la configuración de la pantalla, la tarjeta gráfica almacena en su memoria el color de cada punto, es decir, 32 bits o 4 bytes por punto.

El número de puntos en que se divide la pantalla se denomina resolución. Las tarjetas suelen tener diferentes posibilidades y el usuario la configura a su capricho. Más puntos producen imágenes de mayor definición pero más pequeñas. Personalmente utilizo 1024 x 768 pixels, y aunque puedo llegar a 2048 x 1536 los iconos pequeños me resultan incómodos.

Evidentemente para manejar un ordenador no es necesario saber todo esto, pero considero que tener un mayor conocimiento de lo que ocurre, beneficia al usuario más que lo perjudica.